lunes, 7 de julio de 2014

Aquellas cosas que jámas imaginaste llegar a hacer...

Creo que a todas nos ha pasado que antes de tener a nuestros pequeños, solíamos ser muy críticas al momento de ver a madres con sus hijos. Tal vez nos resultaba (como a todo el mundo) opinar sin estar en los zapatos del otro. Opinar sobre hijos sin tener hijos (lo hice infinidad de veces), te hace dar cuenta que estabas totalmente equivocada, y que sin duda alguna por más diferentes que sean los métodos de crianza entre una madre y otra, todas al final vamos a querer lo mejor para nuestros pequeños.

Yo en mi caso particular, una vez que tuve a Carlota, y a medida que fueron pasando los meses, me hice un promesa: "no volver a criticar a ninguna madre". Hay muchas situaciones que veremos a diario, en un parque, en la calle, con los hijos de nuestros amigos o conocidos....y en muchas de ellas podrás pensar QUE HORROR !!! ...Yo jamás haría esto o aquello; con razón Fulanito es así de malo para comer; pero es que lo tiene demasiado consentido....Cuando llega un pequeño a tu vida, y comienza tu rol de madre, te das cuenta que hay tantas, pero taaaaantaaaasss posibilidades que hagas aquello que tanto criticaste, que comienzas a darte cuenta que el trabajo de madre definitivamente no es un trabajo sencillo.

Apartando lo anterior, y considerando que cada pequeño viene sin manual de instrucciones, pero si con un carácter y personalidad bien definidos; les muestro mi pequeña lista de cosas que jamás pensé que iba a dejar que pasaran con Carlota:

  • Comer frente al tv viendo sus programas favoritos. Siempre pensé que mi hija iba a ser una extraterrestre que iba a prescindir de los televisores totalmente. Critiqué mucho niños que pasaban mucho tiempo frente a la tv (aún considero que debe haber un tiempo controlado), sin embargo Carlota disfruta un montón ver sus programas favoritos de tv mientras come, además hablamos y comentamos sobre ellos. Puede comer sin la tv ciertamente, pero lo disfruta en cantidad y mamá se lo permite.
  • Limpiar los mocos, lágrimas o cualquier otra secreción de mi hija en público y con mi ropa. Siempre me pareció feo y mal visto esas madres que dejaban en su ropa pegados mocos o lagañas de sus pequeños. Ahora lo entiendo claramente. Ciertamente soy una de las madres que mas dinero debe gastar en toallas humedas, llevo en la cartera, en el bolso de Carlota, en el carro, en el coche, y en todas las partes pensables que existen. Pero como todo ocurre, no puedo negar que soy la primera que daría mi ropa entera para limpiar sus manitas de chocolate, o su nariz de moquitos. No me suele ocurrir, pero ha pasado y no me ha importado quedar llena de cualquier cosa por mi enana.
  • Abandonar las salidas nocturnas con amigos. Una al final dice que tiene que seguir tu vida exactamente igual, y ciertamente creo que es lo más aconsejable, pero sin duda la vida cambia. Estás agotada, cansada, con muchas más responsabilidades más; y muchas veces al final de la noche solo quieres echarte en tu cama con una copa de vino o un té relajante y descansar. Aunque tengas con quien dejar a tu hijo, el solo pensar que después de un largo día de batalla entre papillas, juguetes, unas lágrimas, etc....tengas que ducharte y ponerte guapa para salir a la calle...zzzzzzzz pereza extrema!!! Creo que al final lo que mejor puede resultar es tener un punto medio, y definitivamente hacer lo que más te apetezca en ese momento. Que tus amigas te critican porque no sales (como podía hacer yo antes de tener a Carlota), pues que se fastidien, que algún día lo entenderan.
  • Dejar que duerma contigo. Lo critiqué cantidad de veces....y aunque aún no soy de las que creen que lo mejor es que los pequeños duerman siempre contigo, debo reconocer que aquellas noche que dormimos juntas Carlota y yo, son definitivamente superiores. Genera un placer como pocos en la vida, posiblemente no descanses lo mismo, pero te llena de otras sensaciones de ternura indescriptibles. 
  • Llevar a tu peque a reuniones de adultos. Aunque fui muy crítica con esto, creo que existe un divertidísimo punto medio en donde puedes salir con tu hijo (sin que sea hasta las tantas de la madrugada) y disfrutar de reuniones de adultos con tus peques. Eso si, comprendí el valor de ir preparado (juguetes, colores, mantita, comida, etc). Debo reconocer que las salidas con Carlota han hecho más ameno el paseo, no es que venga conmigo de juerga todos los días, pero si han existido noches que se ha quedado en reuniones hasta las 12 o 1 de la mañana y ha disfrutado un montón. 
En conclusión soy una fiel creyente que la clave de todo es mantener un equilibrio, dejar de mirar al lado que hacen o no hacen los demás, y darte un voto de confianza a ti misma. Yo por mi parte como os conté deje de criticar a las demás madres, ellas saben lo que hacen. Yo me encargaré de mi pequeña y de tratar de criarla lo mejor que pueda y sepa. Y por supuesto entre amigas siempre criticas o comentarios constructivos o dejar a un lado los destructivos...


xxx